martes, 3 de marzo de 2015

Conociendo a Bebé



Ahora que ya sabía que estaba embarazada, comencé a preocuparme por la noticia que les iba a dar a mis papás, la forma, el lugar, y él como se los iba a decir, dando por hecho que también, en cuanto les dijera la noticia, Rubén y yo nos iríamos a vivir juntos esta hermosa etapa. Así que al principio fue complicado, mis emociones y mi mente eran incontrolables, pero saber que con todo y lo que se presentará tenía el apoyo de Rubén el pasar de los días fue mucho más fácil.


Las citas a los hospitales y médicos se empezaron a hacer rutina, hacer todos los movimientos debidos y por haber con el seguro, ¡no es trabajo fácil!, pero la burocracia y sus enredos no lograron desanimarme, todo sea por el bien de bebé. Citas, vacunas, nutrióloga cartilla y las respectivas incapacidades para reportar todo correctamente en el trabajo. Ni modo, tuve que tomarme unas buenas bebidas de paciencia para todo lo referente con el seguro. Llámenme aprensiva, el seguro y todos sus engorrosos trámites no fueron suficientes para mi, también decidimos acudir a un médico particular, y es aquí donde inicia  la parte más emocionante ¡estábamos por conocer a bebé!

18 de Diciembre, Rubén y yo nos encontrábamos ya en la sala de espera del Hospital GINECUN, hospital que por cierto recomiendo 100% , claro, como es de costumbre la enfermera me midio y me pesó minutos antes de entrar. La espera fue eterna, y entonces nos llamaron, yo temblando de ansiedad y Rubén muy serio pero sabía muy bien que también estaba nervioso y feliz. La doctora con toda amabilidad me recibió, mi novio se quedó afuera, pues no sabía si podía entrar conmigo así que lo hice esperar aún más, me hizo algunas previas preguntas y al momento de pasarme al ultrasonido me pregunto que si venía acompañada, dije que sí y salí corriendo por Rubén, la doctora hizo que me recostara en la camilla y me alzará un poco la blusa, para ese entonces aún no tenía nada de pancita, nos comenzó hacer la platica, creo que nos noto muy ansiosos, y me colocó el líquido en la panza para el ultrasonido y BOOM enfrente de nosotros estaba bebe moviendo sus manitas como diciendo "Hola papitos", lloré claro está y Rubén no podía con su sonrisa de oreja a oreja, me acarició la cabeza mientras nos mirábamos fijamente, creo que ese ha sido uno de los mejores días de mi vida...


El tiempo ha pasado súper rápido y ya han pasado 4 meses de haber recibido esta hermosa noticia. Bebé y yo estamos muy bien gracias a Dios, en la siguiente entrada les diré algunos tips para aquellas mamás jóvenes y no tan jóvenes que están pasando por esta situación y el enfrentar a sus padres no parece tarea fácil si no se tiene un compromiso previo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario